Ayuno y respiración

May 7th, 2016 | By | Category: Charlas con el Maestro

-¿Cómo está del estómago, Davide? –preguntó el Maestro.

-Muy bien –dijo Davide-. Ayer me dolía un poco la panza y fui al consultorio del Maestro. Me indicó hacer un ejercicio de chi kong. Luego de 15 minutos de práctica ya estaba bien otra vez.

-Una vez yo estaba en el consultorio –dijo el Maestro- y mi hija, que estaba sola en casa, me llamó diciéndome que le dolía mucho la panza. Le dije que haga 50 repeticiones de “Golpear abajo a ambos lados”.  A los dos minutos me llamó para decirme que el dolor había desaparecido. ¿Por qué ese ejercicio le hizo bien? La respiración profunda combinada con el movimiento de los músculos abdominales son un masaje muy beneficioso para todos los órganos. Las defensas del organismo aumentan y se eliminan toxinas. Por eso siempre recomiendo practicar y no hacer reposo, cuando aparecen los síntomas de enfermedad.

-Cuando hay intoxicación o contagio de algún virus lo mejor es hacer ayuno y beber únicamente agua. Si la persona sabe respirar bien, puede atravesar el ayuno sin problemas. La respiración ayuda a mantener la energía y a dominar el hambre.

-Hace un tiempo les conté del caso de un señor que tenía cáncer de estómago y se curó haciendo un ayuno de tres semanas; sólo tomaba agua. Muchos casos de cáncer se curan así. Las células tumorales simplemente se mueren de hambre. El problema es que mucha gente siente miedo cuando hace ayuno. Piensa que se va a morir de hambre. Siente el dolor de cabeza que suele acompañar al ayuno y se asusta. Durante el ayuno es normal sentir algunas molestias propias del proceso de desintoxicación, pero hay que saber que esas molestias después desaparecen. Es el miedo el que hace fracasar los ayunos.

-Por eso, si uno hace los ejercicios de manera correcta, obtiene beneficios enormes. Cuando digo de manera correcta, me refiero no sólo a los movimientos, sino también a la respiración. Hay que sacar el aire por la nariz, no por la boca, con la glotis cerrada y la lengua empujando el techo del paladar.

-El otro día un muchacho me preguntó en qué circunstancias vine a la Argentina. Le conté lo que ustedes ya conocen y le dije que en esta tierra me sentí más inspirado. Cuando los alumnos me preguntan, las respuestas me surgen de manera espontánea. Entonces, el muchacho me dijo: “¿y por qué yo tengo tan poca  inspiración?”. Yo le expliqué que cada persona es distinta, que cada uno tiene una misión diferente en el mundo. En Taiwán hay un señor que patentó un montón de inventos, pero que cuando era chico tuvo muchos problemas en la escuela. Sacaba malas notas y las autoridades del colegio querían echarlo. El padre les pidió al director y a las maestras que por favor le tengan paciencia a su hijo y que no lo echen. Por su parte, el padre tenía fe y educaba al chico en la casa. Así, fue mejorando y se convirtió en un genial inventor. Hoy da conferencias por todo el mundo contando su historia e inspirando a otras personas. La educación dentro de la familia es muy importante.

-Cada uno tiene sus puntos débiles. Todos tenemos aspectos de la vida que nos resultan más fáciles o más difíciles. Para mí, hablar el idioma castellano es difícil. En cambio, para las artes marciales tengo facilidad. Por eso, como todos tenemos fortalezas y debilidades, no hay que pensar desvalorizarse ni perder las esperanzas cuando descubrimos algo que no nos cuesta mucho.

-Como siempre hablo sobre la misión en la vida, algunos me preguntan. “¿Cuál es mi misión?”. Yo les sugiero que se fijen a ver qué cosas les resultan más fáciles. Seguramente por ahí encontrarán su misión en la vida. Si usted encuentra que el taichi chuan le cuesta mucho, tal vez su misión no sea enseñar este arte. Pero seguramente se beneficiará de la práctica del taichi chuan pues mejorará su salud y potenciará su mente.

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Resumen de las palabras del Maestro Chao Piao Sheng durante la clase del 7 de mayo de 2016. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este texto sin previa autorización del autor.

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