Homenaje al Maestro Wang Shu Chin
Sep 10th, 2016 | By Editor | Category: Charlas con el Maestro
Este sábado hicimos en la plaza la ceremonia de homenaje a nuestro sikong, el Maestro Wang Shu Chin, a 35 años de su fallecimiento. Nos reunimos más temprano para preparar todo. Armamos la mesa que iba a oficiar de altar, sobre la que pusimos dos macetas con orquÃdeas, cuatro platos de frutas y un portasahumerios. Presidiendo el altar, la imagen del sikong y ambos lados, las banderas de nuestra Escuela. Terminada la ceremonia, el Maestro dijo:
-Angélica ¿qué novedades hay sobre su nieto?
-Hace poco tuvieron que operarlo por una hernia –dijo Angélica- y el martes pasado debieron internarlo nuevamente porque no comÃa ni defecaba. Ayer los médicos dijeron que es una meningitis virósica.
-¿Cómo se llama el bebé?
-Nicolás Felipe.
-Bueno, vamos a recitar todos juntos el mantra siete veces con nuestra mente enfocada en Nicolás Felipe y en su pronta recuperación –dijo el Maestro.
Luego de recitar el mantra, el Maestro dijo:
-Hoy recordamos a nuestro maestro Wang Shu Chin. Yo siento que mi maestro está contento de nuestra Escuela y de lo unido que es nuestro grupo. Cuando el maestro está contento, su espÃritu ayuda más a los descendientes. Cuando el sikong estaba vivo su energÃa era muy fuerte; ahora que no está fÃsicamente la energÃa de su espÃritu es más fuerte todavÃa. Por eso, en momentos de dificultad, ustedes pueden pedir asistencia al sikong, llamándolo por su nombre. Los alumnos de la Escuela forman parte de una lÃnea familiar que se conecta con los grandes maestros del pasado, como el sikong Wang Shu Chin. Aquellos alumnos que hicieron la ceremonia de pai zu, es decir que son discÃpulos, tienen un vÃnculo, un lazo, más estrecho con los antepasados de la Escuela. Cuando yo no esté, ustedes deben continuar con esta ceremonia anual de homenaje al sikong, que los ayudará a practicar mejor.
-Hubo alumnos que me pidieron hacer la ceremonia de pai zu y yo no acepté. La ceremonia de discipulado es algo serio que conlleva un gran compromiso; no es lo mismo ser alumno que discÃpulo. Si la persona no respeta los principios básicos de la Escuela no puedo aceptarla como discÃpulo. Si es de esos que se ponen a enseñar aquello que todavÃa está aprendiendo, no puede hacer la ceremonia de discipulado. Si es de esos que les gusta andar exhibiendo el nombre de su maestro por todas partes, “yo soy discÃpulo de menganoâ€, tampoco. Todas estas cosas no le hacen bien a nuestra Escuela. Hay que tomar esto con seriedad.
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Resumen de las palabras del Maestro Chao Piao Sheng durante la clase del 10 de setiembre de 2016. Se prohÃbe la reproducción total o parcial de este texto sin previa autorización del autor.
El respeto por el linaje y el agradecimiento por lo aprendido.
Para destacar en estos tiempos que todo importa poco.
Felicitaciones.