La pérdida de seres queridos

Nov 3rd, 2019 | By | Category: Charlas con el Maestro

-Si venimos al mundo a aprender, ¿por qué a medida que vamos creciendo en lugar de tener curiosidad por lo desconocido, más bien le tenemos miedo? –preguntó una alumna.

-Ese tema recién lo estuvimos explicando. Tan importante es aumentar el conocimiento, el amor, la misericordia. No hay límites para el amor y la misericordia. El resto es más limitado. Si uno mantiene un gran amor y una gran bondad y corazón, no tendrá miedo a lo desconocido.

-Cuando hice el trámite de inmigración para venir desde Taiwán a la Argentina, mi familia me decía “¿cómo vas a viajar, si nunca saliste de tu país ni viajaste en avión?”. Luego me subí al avión y viajé por 36 horas a la Argentina sin conocer el idioma castellano ni a ninguna persona de allí. Ni siquiera sabía si habría comida para mí como la de mi país. Estaba dispuesto a comer solamente ensalada. Mi familia me preguntó si no tenía miedo. Yo les respondí que si mi  maestro me había indicado que viaje, yo lo haría, “como un tonto” lo aceptaría y cumpliría su pedido. El miedo no sirve. Hay que actuar con atención pero sin miedo.

-¿Cuándo se muere un ser querido ¿por qué la mente nos tortura y solo podemos pensar en todo lo que debimos hacer y no hicimos? –preguntó una alumna.

-Uno piensa que la familia la va a tener todo el tiempo, que nunca se van a ir y se quedarán con nosotros todo el tiempo. Eso es imposible. Por eso primero uno tiene que entender a que vinimos a este mundo. Según la afinidad que haya será el tiempo que dure el matrimonio o el tiempo que uno comparta con su familia.

-Conozco una señora cuyo marido falleció hace 9 años. Todos sus días son tristes, no lo puede dejar ir. Parece que fuera un sueño y no la realidad. Le hablé para aconsejarla pero su reacción fue: “usted es chino, no sabe” o “claro, es fácil porque no es su asunto y hablar es muy fácil”. Por eso hay que aprender a manejar las situaciones. Por ejemplo, ¿ustedes manejan autos? Para sacar el carnet de conductor uno debe aprender como conducir el auto (los pedales, la palanca de cambio, etc.). Una vez aprendido, luego uno ya no tiene miedo. En cualquier aspecto de la vida, uno debe aprender bien para comprender. Algunos familiares estarán muchos años y otros menos. Si uno se la pasa llorando por la muerte de un familiar, finalmente la tristeza afectará la salud y podrá caer en la enfermedad

-¿Por qué se nos hace creer que el éxito tiene que ver con poseer bienes materiales, un buen auto, una casa lujosa y no se nos enseña, desde chicos, a cuidar nuestro cuerpo y nuestra mente y a tener una práctica diaria que mejore nuestra inteligencia y sabiduría? –preguntó una alumna.

-Es cierto. A los chicos no conviene darles materiales tan cómodos para aprender, ya que al final no ayuda en su aprendizaje. Lo material debe ser mostrado solo para que sepan qué es, y no como algo a obtener y decir “esto es mío, mío”. La educación y las relaciones sociales actuales están equivocadas. Todos copian y copian lo malo. La malo se copia fácilmente. Por el contrario, lo bueno es difícil de copiar. Lo malo se logra sin esfuerzo. Yo les conté que si uno tiene buena práctica va lograr cosas positivas. Por eso debemos copiar los buenos ejemplos.

-Con respecto a la inteligencia, existen dos formas para ayudar a desarrollarla. Primero, con la misericordia, la gran misericordia que lleva a la inteligencia. Segundo, con la experiencia y la comparación. Entender cuál es la mejor forma de hacer las cosas. También una tercera forma, el Gran Amor, que es lo que permite la enseñanza. Me refiero a la inteligencia y no a la astucia. No son lo mismo. 

-El amor permite abrir el interior y que el alma salga y se libere. Si hacemos cosas buenas, ese alma acompañará al cuerpo en cada vida. Por eso hay que aprender que lo material no es tan importante y debemos evitar sentir “mío, mío”. Lo mejor es utilizar lo material como herramienta para lograr algo.

-¿Es posible acceder a la información guardada en el 8º sentido? -preguntó una alumna.

-Todo queda guardado en el 8º sentido. Es automático. No hace falta sacar una foto.

-¿Qué es el 8º sentido? –preguntó un alumno.

-Todos tenemos 5 sentidos (nuestros ojos, nariz, boca, oído y lengua). El 6º sentido es el instinto y está más cerrado. En los animales (perros, gatos) está más abierto, pero ellos no tienen 8º sentido porque no hay Infierno para animales ni tampoco para niños. Esto se debe a que el infierno solo existe cuando uno comienza a comprender lo que está bien y mal. Solo así uno recibe castigo por hacer algo malo. Igual que con las leyes, los niños no pueden ir presos. A los niños hay que educarlos. Si hicieran algo malo, son sus padres los que deben ir presos, ya que ellos no le han enseñado bien.

-El 8º sentido es como un depósito donde queda guardado todo lo que registran nuestros sentidos, todos nuestros pensamientos y palabras y acciones. Si el 8º sentido está muy limpio, se alcanza el 9º sentido. Este nivel es el de Buda o Dios.

-Me gustaría realizar el curso de shi she kong –dijo un alumno-,  pero no tengo el dinero para pagarlo. Si recito el mantra con el deseo de ganar la lotería para obtener el dinero para el curso, ¿es codicia?

-En la vida uno debe prepararse, nada pasa porque si, nada es fortuito. Un muchacho vino a mi consultorio y me pidió que le explique y le transmita mi técnica de todo lo que hago. El no quería hacer nada y recibir mi enseñanza. Él había pedido prestado dinero a un familiar para la consulta. Yo le dije que para aprender primero debía lograr mantenerse a sí mismo. Eso antes de aprender un arte marcial, y no pedir ayuda a todos.

-Se hizo un estudio psicológico a distintas personas que habían ganado la lotería –dijo un alumno-. Intentaron medir el grado de felicidad que tenía cada persona. Concluyeron que luego de un tiempo de haber ganado la lotería, la felicidad “extra o nueva” por esa situación, desaparecía y la persona volvía a ser tan feliz o infeliz como era antes.

-Hay un cuento. Una persona que tenía mucho dinero vivía al lado de un vecino muy pobre. Todos los días por la noche, el vecino pobre, tocaba la guitarra en su patio y cantaba. El hombre rico le preguntó un monje por qué él no tenía alegría a pesar de tener mucho dinero, y su vecino pobre en cambio parecía tan feliz y sin preocupaciones. El monje le dijo que le regale 10.000 dólares a su vecino pobre para ver qué sucede. Cuando el pobre recibió tanto dinero de golpe, dejó de tocar el instrumento y todas las noches se iba a cenar a restoranes caros. El monje le dio una buena respuesta: cuando uno tiene más, también se preocupa más. Si uno solo tiene su cuerpo, puede practicar más. Afuera es otra cosa. Mucha gente desea ganar la lotería y luego si gana, gasta mucho dinero. En la siguiente vida puede que le toque ser pobre. Uno debe volver al equilibrio natural. Con el equilibrio uno no se preocupa por nada. Demasiado contento no es bueno y preocuparse tanto tampoco. Hay que buscar el medio. “ni fu, ni fa”.


Resumen de las palabras del Maestro Chao Piao Sheng durante la jornada de meditación del 14 de octubre de 2019. Se prohibe su reproducción sin autorización del autor.

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