Saber utilizar la energía

Mar 20th, 2024 | By | Category: Charlas con el Maestro

-Cuando ustedes están aprendiendo algo deben tener en cuenta cómo hacerlo -dijo el Maestro-. Deben “saber aprender” y esto es conocer qué base tiene cada uno respecto a la teoría, cuál es la correcta y cuál no. Hay algunas personas que miran y solo copian, sin preocuparse por un conocimiento más profundo. Yo cuando comencé a practicar karate, fui a tres escuelas diferentes, tres meses en cada una. Aprendí de cada su técnica, cómo funciona su arte marcial, luego le preguntaba al profesor cuál era la especialidad del estilo. De esta manera elegí la mejor escuela para mí. Cuando empecé a practicar ya sabía cómo funcionaba el estilo, cómo tengo que practicar, cómo puedo aprender mejor y avanzar. Por eso yo les enseño mi experiencia y mi esencia, para que ustedes aprendan bien, muy concentrados y no pierdan tiempo.

Ahora Darío nos va a leer la lectura de hoy:

學精華

Aprender la esencia

Quisiera contarles algo que le ocurrió a mi maestro de hsi suei kong, llamado Chiang Liang Chi. Como tenía un muy buen nivel de práctica, tanto de hsi suei kong como del manejo de la energía, todo el mundo pensaba que iba a vivir muchos años. Pero nadie imaginaba que podría sobrevenir un accidente o cualquier otra situación externa. Incluso en el horóscopo salía que él era una persona muy fuerte, que no tenía miedo a nada, ni a santos ni a demonios.

Un día, mi maestro Chiang se dirigió al cementerio, hacia la tumba de su padre, que había muerto muchos años atrás. Su intención era levantar los huesos, limpiarlos uno por uno, y volverlos a colocar en la tumba. Entonces se le ocurrió que, dado que tenía que sacar todo y volverlo a poner, se podría agrandar un poco el lugar. Al lado de la tumba de su padre había una tumba muy antigua, que ya no tenía nombre, ni cartel, ni nada, solo una simple piedra había quedado, nada más. Hay que tener en cuenta que el cementerio se encontraba en la pendiente de una montaña, y en ese entonces, cuando el gobierno asignaba un predio como cementerio, uno podía utilizar el lugar libremente, mientras no estuviera ya ocupado. Como mi maestro vio esa piedra al lado de la tumba de su padre, pensó que en realidad ahí no había nada, y por eso decidió ponerse a cavar para tener un poco más de espacio. De repente, con la pala tocó los huesos que estaban ahí, y en el mismo momento surgió una energía muy fuerte, como si fuera una bomba que hubiera explotado, y se dirigió directo a mi maestro, rompiéndole una arteria que va al cerebro. En general, cuando se rompe esa arteria, en el 99% de los casos la persona se muere. Pero por haber practicado hsi suei kong y chi kong, pudo contener la energía hasta que la esposa y el hijo lo llevaron al hospital, donde quedó internado. Seguía con vida, pero había quedado hemipléjico. Al tercer día, un amigo de mi maestro fue a hablar con el director del hospital, solicitándole que le permitiera llevar al paciente a su casa porque, le dijo, él sabía cómo debía tratarse a sí mismo, dado que, para este caso, la medicina occidental no podía hacer nada. El director accedió, y pudieron llevarlo a su casa. Allí, el hijo y la esposa ayudaron a mi maestro, sosteniéndolo de las axilas, para que pudiera practicar hsi suei kong. No sé exactamente cuántos kilos levantó, mi maestro no me lo contó, pero sé que estuvo practicando bastante durante tres días. Al tercer día, fue caminando solo al hospital, para hablar con el director. Este, al verlo entrar caminando, no podía creerlo, quedó completamente asombrado. Entonces le preguntó con qué se había curado, a lo que mi maestro le respondió «Tomé su remedio». Le preguntó lo mismo tres veces, y él siempre respondía, con ironía, «Tomé su remedio». Entonces el director ya no le preguntó nada más, y comprendió que realmente sabía tratarse.

Por eso siempre digo que la energía que se genera con hsi suei kong es muy potente, y también por eso digo siempre que al practicar tienen que saber encontrar la esencia y darle mucha importancia a los detalles pequeños, los cuales permiten generar y utilizar energía.

Quise aprovechar el caso de mi maestro para que ustedes mediten acerca de la importancia de la energía y de su utilización, y también sobre la relevancia que tiene la práctica del hsi suei kong. La gente solo piensa «¿cómo puede ser que levanten peso con los genitales?». Al que no lo practica, le cuesta entender y aceptar esta práctica. Pero fíjense en el caso que les acabo de contar. Esto me lo contó en detalle mi maestro en persona, una vez que viajé a Taiwán y fui a visitarlo. Ahí me di cuenta de lo importante que es que la gente conozca esta práctica. Es fundamental saber cómo hay que hacer un tratamiento: no se puede tratar de cualquier manera; no como le decían los médicos, que era imposible tratarlo y que solo debía esperar morirse. ¡Cuántos casos similares a este hay, donde existe otra forma de tratamiento!

Lo importante es saber cómo utilizar la energía. Hay gente que practica chi kong y genera energía, pero, sin embargo, no sabe utilizarla. Por ejemplo, en China, hay un señor que tiene una energía muy fuerte. Es tan fuerte, que puede lanzar dicha energía hasta una distancia de dos mil kilómetros, donde se instaló un aparato de medición. Si él manda energía allí, la aguja del aparato se mueve; si deja de mandar energía, la aguja queda quieta. Pero un día, este señor se enfermó, y no podía siquiera levantarse de la cama. Tuvo que venir un amigo y pasarle su propia energía para poder mejorar. Es decir, este señor sabía mandar energía muy lejos, pero no sabía cómo utilizarla en su propio cuerpo para curarse. Sin embargo, si hubiera practicado hsi suei kong, se hubiera podido levantar solo.

Les puedo contar mi caso también. Yo solía probar hierbas para ver si eran aptas para tratar distintos problemas. Una vez me intoxiqué fuertemente, tuve mucha diarrea y estaba muy flojo. Utilizando hsi suei kong, pude lograr recuperarme bien. Si no hubiera podido utilizar energía, hubiese quedado muy mal de salud. Hay que saber generar y utilizar la energía, todo está relacionado. Esto tiene relación con los sistemas de meridianos: hay que saber cómo enviar la energía a los meridianos necesarios de acuerdo al caso. Es como en acupuntura: no se puede pinchar cualquier punto, hay que saber qué punto utilizar de acuerdo a cada caso y a cada síntoma. Lo mismo ocurre con la energía: por el mero hecho de practicar chi kong o reiki, no se puede decir que la persona puede manejar la energía correctamente.

Por eso siempre digo que hay que conocer el sistema completo para hacer las cosas bien. Yo les enseño la esencia: ojala todos ustedes lo entiendan y aprendan lo más posible, sin perder tiempo. Yo no sé cuánto tiempo más voy a poder seguir enseñándoles. Por ejemplo, como les dije antes, mi maestro Chiang Liang Chi tenía muy buen nivel y era muy fuerte, todos decían que viviría mucho y, sin embargo, no llegó a los setenta años. No sabemos cuánto tiempo viviremos. Por eso este ejemplo se los doy para que presten mucha atención. La vida es muy variable, uno no puede tener ninguna seguridad. Hay seguros de vida, sí, pero esos solo devuelven el dinero, no la vida. Por eso hay que aprovechar el tiempo para aprender cada vez más. Yo intento enseñarles todo lo que sé, pero cada uno debe también saber preguntar para poder aprender. Si no me preguntan, yo no sé qué es lo que quieren aprender. Por eso en los cursos de acupuntura, Potenciar la Mente, hsi suei kong, etc., si me preguntan, yo siempre contesto y explico más y en mayor detalle; pero si no me preguntan, no lo hago porque no puedo ver dónde están las dudas.

En resumen: traten de aprovechar el tiempo para aprender lo más posible. Ojala esto que hablamos hoy les sirva de ayuda.

-En el año 2008 vino en barco un taiwanés a la Argentina -continuó el Maestro-. Unos días antes de su arribo tuvo una hemiplejia muy fuerte. Lo llevaron a un sanatorio en el barrio del Once, aquí en CABA. Avisaron a nuestra comunidad y me llamaron para que lo vaya a ver. Cuando llegué al sanatorio le pregunté al médico si le podía hacer acupuntura y se negó.  Lo que si me permitió fue hacerle masajes y digitupuntura. Aproveché, entonces, y fui a la noche con mi aparato de electroacupuntura. Esta persona estaba postrada, no podía moverse, era como un vegetal. El kinesiólogo comprobó que no tenía sensibilidad ni reflejos. Ya con el primer tratamiento, al siguiente día se movía, en la cuarta vez que lo traté, ya podía pararse apoyado en la cama. En los días siguientes, dos chicos que lo cuidaban de la Fundación Tsu Chi me contaron que se mantenía parado durante cinco horas. Como trabajaba en el barco, tenía un servicio de medicina prepaga muy buena que le gestionó su regreso a Taiwan acompañado por un médico. Luego de un mes, cuando yo viaje a Taiwan, lo fui a visitar al sanatorio donde estaba internado, cuando lo vi, no había mejorado desde que se fue de acá, así que le dije que volviera a su casa y siga con el tratamiento de acupuntura. Al año siguiente, cuando volví a Taiwan, lo fui a visitar nuevamente y estaba muy bien, sin ninguna secuela de su enfermedad.

Yo utilicé un tratamiento especial para este caso que debía tratarse en forma muy específica. Entonces, para cada síntoma y enfermedad, tienen que entender que existen puntos, combinaciones y meridianos específicos para realizar el tratamiento y sea más efectivo el uso de la energía.


Resumen de la charla del Maestro Chao Piao Sheng durante la clase del 16 de marzo de 2024. Prohibida su reproducción sin autorización del autor.
Desgrabación: Sergio Arakaki

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