Cómo cambiar nuestro destino

Feb 17th, 2026 | By | Category: Charlas con el Maestro

如何改變命運

Creo que todos, sin lugar a dudas, desean tener una vida plena. Pero tanto los deseos como las expectativas son a veces difíciles de hacer realidad. Solo cuando empezamos a actuar y avanzamos hacia el objetivo que deseamos, a paso firme, con dedicación y esfuerzo, se pueden alcanzar los resultados que esperamos. Por ejemplo, si alguien quiere ir a Mar del Plata y lleva diciéndolo desde el año pasado hasta ahora sin haber dado un solo paso, evidentemente Mar del Plata no va a venir a buscarlo por sí sola: pensar no basta, es necesario pasar a la acción y dirigirse, efectivamente, hacia Mar del Plata, y además hacerlo con paciencia y constancia para poder llegar. Esto es así en cualquier ámbito de la vida: el pensamiento constituye tan solo un plan conceptual, como cuando un arquitecto dibuja el diseño de una casa; si no pasa del pensamiento a la acción y la construye, la casa no podrá materializarse.

Con relación a nuestro destino, ocurre lo mismo: se nos dan las condiciones básicas y nosotros debemos utilizarlas y desarrollarlas día a día. Miren cuánto ha cambiado el mundo desde hace cincuenta o cien años hasta ahora; muchas cosas no las podemos ver directamente, pero las podemos conocer a través de lo que nos cuentan nuestros padres y abuelos, o a través de las imágenes cinematográficas y la vestimenta de los actores. Si alguna vez han visitado un estudio cinematográfico, habrán visto que conservan casas y paisajes antiguos, porque solo con esos objetos se puede recrear el ambiente de aquella época. Si no existieran esos escenarios y materiales de utilería, y solo pretendiéramos explicar el pasado con palabras, ¿cómo podrían creerlo los niños de hoy en día, los cuales, desde que nacen, pueden viajar en automóvil y cuyos padres aún deben hacerse tiempo para llevarlos y traerlos de la escuela?

Cuando éramos niños íbamos descalzos a la escuela, y al volver de clase todavía teníamos que ayudar en las labores del campo. Muy distinto a lo que ocurre con los niños de hoy, que no solo no ayudan en casa al volver de la escuela, sino que además reciben montones de juguetes diferentes. Antes, los juguetes con los que jugábamos nos los hacíamos nosotros mismos; desde pequeños debíamos soportar dificultades y trabajar duro, y con tener las tres comidas diarias y llenar el estómago ya nos sentíamos agradecidos. No era como la gente actual, con tantas necesidades y todo tipo de disfrutes materiales, que a los ojos de otros producen envidia. Desde mi punto de vista, todo lo que se consume en este mundo debe devolverse de alguna manera. ¿Y cómo se devuelve? Al nacer venimos con las manos vacías, y al morir tampoco podemos llevarnos dinero ni bienes materiales, solo una gran cuenta de karma que se convierte en obstáculo para la siguiente reencarnación, haciendo que uno renazca en lugares pobres. Si la persona no aprende, en cada vida será aún más pobre y sufrirá más.

¿Por qué en esta vida la Tierra está dividida en cinco continentes y cinco tipos distintos de razas humanas, y por qué se nace en un lugar determinado? Todo esto se establece de acuerdo con nuestro karma y respetando la ley de causa y consecuencia. Si se comprenden estos principios y desde ahora se intenta consumir menos recursos materiales, limitándose a las necesidades básicas y devolviendo en la medida de lo posible lo que antes se ha consumido a quienes más lo necesitan, entonces se puede vivir con la conciencia tranquila y reducir el karma. Así el destino cambiará, y cuando llegue el instante de la muerte, se podrá partir de esta vida con serenidad; una vez cambiado el destino, en la próxima vida todo será fluido, sin preocupaciones, y se vivirá una vida feliz.

En nuestra práctica debemos poner el énfasis en los detalles pequeños, es decir, en practicar cómo observar con gran sutileza el proceso de nuestra vida y cómo actuar para alcanzar la ligereza y libertad del cuerpo, la mente y el espíritu. Esto es lo verdaderamente importante: el objetivo no es solamente mejorar la salud o alcanzar una mejor técnica marcial. Les pido que presten especial atención a esto: en cada clase siempre les digo que deben utilizar los detalles pequeños de la práctica y pulirlos cada vez más, para lograr comprender mejor la filosofía de la vida. Por favor, practiquen con dedicación y experimenten profundamente los grandes principios que se ocultan tras ellos.


Palabras del Maestro Chao Piao Sheng durante la clase del 14 de febrero de 2026.
Prohibida su reproducción sin autorización del autor.
Traducción al castellano: Andrés Coratella

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