Compasión más sabiduría

May 25th, 2026 | By | Category: Charlas con el Maestro

―No sé si ustedes lo notaron ―dijo el Maestro―, pero dentro de los veinticuatro movimientos de tao yin, movemos completamente todo el cuerpo. Hay movimientos que requieren bajar el cuerpo y la cabeza, tomando el aire correctamente. Debemos hacer estos movimientos todos los días, para ayudar a todas las partes de nuestro cuerpo a prevenir todo tipo de dolencias, tales como la ciática. Hay mucha gente con diversos tipos de problemas de columna, pero si hicieran estos movimientos diariamente, la postura se les iría corrigiendo naturalmente, y no tendrían problemas. Por eso siempre les digo que nuestros ejercicios son muy útiles, pero claro, para que verdaderamente lo sean, es imprescindible hacerlos bien, acompañándolos correctamente con la respiración adecuada.

Estos ejercicios de tao yin, además, nos ayudan para la realización correcta de la forma de tai chi chuan. Haciendo estos ejercicios repetitivos, podemos descubrir dónde está la técnica.

Ahora Angélica les va a leer el texto de hoy.

慈悲要用智慧

Sentir compasión con sabiduría

Unos días atrás, Darío me llamó por teléfono y me dijo que Carolina estaba muy triste y alterada, así que le pregunté qué era exactamente lo que le había ocurrido. Entonces le pasó el teléfono a Carolina para que hablara directamente conmigo. Ella me contó que había visto cómo un vecino mataba una rata y además maltrataba su cadáver, y me dijo que eso era extremadamente cruel. Entonces le dije: “Sos muy compasiva y tenés mucho amor en tu interior, pero tu mente es demasiado débil; al guardar esta situación en tu propia conciencia, aumentás tu sufrimiento, y así terminás dañándote a vos misma. La verdadera compasión no es así. En todo momento hay que desarrollar la sabiduría de la compasión para poder influir o educar a los demás. Hay que utilizar los acontecimientos que van sucediendo a nuestro alrededor para entrenar la mente y adquirir experiencia y sabiduría.”

Cada día nos encontramos con muchas cosas desagradables. Si cada vez que vemos algo que no nos gusta nace un sentimiento de preocupación o de perturbación, entonces estaremos acumulando constantemente problemas y añadiendo sufrimiento a nosotros mismos; eso ya no puede considerarse compasión. La sabiduría de la compasión consiste en influir en otros para que avancen por el buen camino y, al mismo tiempo, elevar la propia experiencia y sabiduría.

Ante una situación así, no hay que permitir que esa crueldad de la que fuimos testigos se introduzca en nuestro interior, sino que debemos tomarlo como una advertencia. Interiormente, uno debería pensar lo siguiente: “Qué persona ignorante, no sabe que en el futuro su propio fin podría ser exactamente el mismo”. Las acciones de la vida constantemente intercambian posiciones. Entonces, debemos sentir compasión por esta persona, porque no entiende. Después, uno puede recitar el mantra para ayudar a esa rata a dirigirse hacia un buen destino tras la muerte. Eso es una manifestación de compasión hacia ambos lados, y también cumple la función de entrenar la mente mediante las circunstancias. ¿Acaso nuestra práctica del tai chi chuan no es justamente así? Espero que todos puedan aprender en esta dirección.


―Hoy quise compartir con ustedes este caso ―dijo el Maestro― porque, a través de los años, he visto mucha gente así. Si uno ve a una persona triste, no tiene sentido entristecerse y quedarse los dos tristes. Lo que hay que hacer es pensar qué palabras usar para poder ayudar a la otra persona a salir de esa tristeza. Por ejemplo, recuerdo que varios años atrás tuve un paciente que se pasaba llorando todos los días. Cuando vino a verme, le dije que le iba a permitir llorar un ratito nomás. Pasado ese tiempo, le dije que no podía llorar más. Le expliqué que su cuerpo y su mente eran muy débiles, y que no podía seguir así, ya que le resultaría imposible soportar las distintas situaciones que nos presenta la vida cada día.

Entonces, uno debe comprender la situación de la otra persona y ayudarla, pero no acompañarla llorando o sufriendo por igual, ya que eso no es ninguna ayuda. Por todo esto, debemos volver al sentido de los detalles pequeños que practicamos, los cuales nos permiten entender bien lo que nos rodea, situándonos en un punto neutro. Como ejemplo, no es bueno reír descontroladamente todos los días, eso nos quita energía. Sin embargo, un poco de risa diaria es positiva. Cuando yo estuve internado, al principio pensaba y volvía a pensar en por qué me había ocurrido todo eso. Hasta que dije basta, y agregué la sonrisa al recitar el mantra. Noté que eso aumentaba aún más su potencia, porque el pecho se abre más y se va la angustia. Siempre hay que buscar la forma de cambiar, para mejorar. Hay gente que es muy depresiva, porque siempre está pensando en todo lo negativo que la rodea, y lo potencia. Lo que hay que hacer es cambiar y dejar de pensar en negativo. Con una sola palabra o un solo pensamiento, cambia todo.

En este texto que acabamos de leer, vimos que lo mejor es sentir compasión por la persona y por la rata. La persona no entendía, pero quizá en una próxima vida pueda llegar a cambiar. Yo siempre les dije que los humanos son muy diferentes a otros seres. Tienen mucho para practicar y aprender. Por eso, el objetivo de la vida no es disfrutar, sino aprender. Debemos aprender a ser sencillos y evitar que nuestra mente vague de un lado para otro. Esto lo logramos a través de la práctica de los detalles pequeños, concentrándonos en un solo movimiento, paso por paso. Así, cargamos energía y limpiamos nuestra mente. Todos dicen que quieren mejorar la calidad de vida, pero eso no es comer mejor, tal como muchos creen. Al contrario, si aprendemos a comer menos, vamos a sentirnos más livianos en todo momento, evitando el exceso de energía que demanda la digestión. Yo una vez ayuné durante dos semanas, aunque tuve que dejar porque mi esposa se preocupó y me dijo que estaba demasiado flaco. Pero yo ya casi no tenía necesidad de comer, estaba en un equilibrio muy bueno. Al oír a mi esposa, inmediatamente me dio hambre. Así funciona la mente. No hay que tener miedo con respecto a los nutrientes esenciales: si uno hace todo lentamente, fortaleciendo la mente, la nutrición se toma del agua, del aire y de la luz. Pero todo esto debe hacerse muy de a poco, paso a paso, manejando muy bien la mente.

Bueno, vamos a practicar.



Palabras del Maestro Chao Piao Sheng durante la clase del 23 de mayo de 2026. Prohibida su reproducción sin autorización del autor.
Traducción al castellano y desgrabación: Andrés Coratella.

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