El poder de la fé

Oct 6th, 2026 | By | Category: Charlas con el Maestro

―En cualquier tipo de movimiento, la cabeza es muy importante ―dijo el Maestro―. Al estirar la cabeza, se estiran también la columna y los tendones. Por eso nuestros ejercicios son muy buenos para equilibrar el cuerpo.

Una vez vino a mi consultorio un señor, ya jubilado, que había sido contador, y le enseñé los 24 ejercicios que hacemos en la plaza. A partir de ese momento, comenzó a practicarlos todos los días. Luego de cuatro años, vino su hijo y me comentó que su papá seguía practicando cada día los ejercicios, y que estaba muy bien de salud. Cada uno de los ejercicios estimula el cerebro y ayuda a mantener el equilibrio, fortalecer las articulaciones y también mover a la vez brazos, hombros y cadera. Esto es muy importante: se deben mover las distintas partes del cuerpo a la vez, no por separado. Y es fundamental la respiración. Si todo el tiempo se respira correctamente, nunca se va a lastimar.

Ahora Eugenio les va a leer el texto de hoy.
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信仰的力量

El poder de la fe

Mucha gente me ha preguntado qué se considera ser una buena persona. Varios, incluso, me dieron este razonamiento: «Yo no robo, no asalto y tampoco discuto mucho con los demás. Soy una buena persona, así que no necesito tener ninguna creencia religiosa ni asistir a ningún tipo de misa o ceremonia».

Según esta forma de pensar, parecería que aquellas personas que tienen fe y asisten a ceremonias religiosas no cuentan como buenas personas. ¿Se puede decir realmente eso? Por supuesto que no, no es así. Esto es simplemente una manera de pensar muy personal. En realidad, la fe no es tan solo adoración, sino que implica recibir una buena educación sobre cómo comportarse como persona. Hay una norma común: actuar de acuerdo con los principios es lo que permite no cometer errores.

Según la concepción habitual, en general se considera que la fe tiene como único fin alcanzar el crecimiento espiritual. En verdad, no es así, sino que es el fundamento mismo de cómo conducirse como ser humano. Entre otras cosas, permite entrar más en contacto con buenas enseñanzas y aprender los principios fundamentales de cómo comportarse como persona. Quienes aprenden orientándose hacia una dirección positiva son los que verdaderamente pueden considerarse buenas personas.

De lo contrario, si uno actúa basándose únicamente en sus propias ideas, corre el riesgo de que sus actos no sean completamente correctos. Por eso, hay que integrarse con otras personas y aprender más. Los detalles pequeños de nuestro tai chi chuan ayudan precisamente en este sentido. Además, todos tienen también la posibilidad de acercarse más a la Fundación Tzu Chi y participar como voluntarios, para aprender a desarrollar el impulso de poner en práctica el amor y la compasión. Todas estas son oportunidades que se nos brindan para poder aprender a ser buenas personas. Espero que todos aprovechen bien esta buena afinidad para acercarse y aprender más. ¡Gracias a todos!
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―El ser humano necesita el contacto social para aprender ―dijo el Maestro―. Porque es muy difícil que uno solo pueda pensar correctamente y en forma completa. Es por eso que se necesita el intercambio con otros. Por ejemplo, cuando nosotros practicamos, no todos hacen los ejercicios de manera exactamente igual. Aunque yo les esté mostrando, unos se desvían para un lado o para otro. Sin guía, el desvío sería mayor.

Uno no puede pensar: «Yo estoy bien, hago todo perfecto». Si se piensa así, en vez de avanzar, se atrasa. Un paciente me comentó una vez: «Yo soy una buena persona, pero no entiendo por qué mi estado de ánimo no está bien». Yo entonces le dibujé una línea horizontal en el pizarrón, y le dije que ese era el nivel normal, ni bueno ni malo. Si uno está un poco por arriba de esa línea, es que es solo un poco mejor. Del mismo modo, si uno está un poco abajo, es un poco peor. Por supuesto, si se está lejos de la línea, será mucho mejor o mucho peor, dependiendo de si está arriba o abajo. Le expliqué que uno puede no hacer el mal, pero eso equivale simplemente a estar en esa línea neutra, no a ser una buena persona. Para ser realmente una buena persona es necesario practicar mucho. Ahí se dio cuenta este paciente de por qué tenía problemas emocionales.

Por eso es importante el intercambio con otros, y el aprendizaje. Pero cuidado: tiene que ser un buen aprendizaje. El mejor maestro es la naturaleza. La naturaleza es muy regular y nunca se equivoca. Fíjense, por ejemplo, en las estaciones del año: siempre se suceden, y todo cambia en cada una de ellas, sin que nunca se saltee ninguna. Si uno aprende de la naturaleza, nunca se va a equivocar. El ser humano, por el contrario, se equivoca muy fácilmente, ¿saben por qué? Por la codicia. La codicia lo cambia todo: genera el egoísmo, los malos pensamientos, etc.

Hoy vamos a practicar tuei shou, dado que es el último sábado del mes. Pero vamos a concentrarnos en mover el cuerpo a la vez, entero. De esa forma, se aumenta la concentración y se genera más energía. Esto también hay que aplicarlo al hacer la forma de tai chi chuan.

Bueno, vamos a practicar.

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Palabras del Maestro Chao Piao Sheng durante la clase del 26 de septiembre de 2026.
Prohibida su reproducción sin autorización del autor.
Desgrabación y traducción al castellano: Andrés Coratella.

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